martes, 15 de abril de 2008

Audrey inmobiliaria

Llego a la casa de Audrey y ella tiene el pelo muy corto. Me recibe con entusiasmo y nos sentamos a comer con su hermano y con la familia de su hermano. De pronto él se levanta a buscar algo y se estira como si no alcanzara algo de una alacena. Me fijo que trae el pantalón de mezclilla desabrochado y se le alcanza a ver un poco el abdomen. Veo que no tiene nada de panza.
Después de eso nos levantamos de la comida ella y yo. Nos vamos a la calle. Recorremos una avenida parecida a Insurgentes o a Reforma y de pronto estamos entrando al departamento que supuestamente ella va a comprar. Entramos y vemos que el departamento es bonito pero está muy chueco y se mueve. Yo le pregunto si está segura que va a comprar ese departamento y me responde que ahora que se lo menciono se da cuenta que no. La señora del departamento trata de mostrarlo y de minimizar los comentarios respecto a lo chueco que está el departamento.
Nos vamos de ahí y vamos a conocer otro departamento, también elegante, pero es pequeño y por dentro pareciera que le hicieron unos cambios un poco raros, que se notan. No me gusta tampoco ese departamento.
De pronto me doy cuenta que no tengo nada que estar haciendo ahí, que no tengo por qué ayudarle a ella a escoger departamento.

No hay comentarios: