sábado, 22 de diciembre de 2007

Papá piloto

Estamos los cuatro de mi familia en la cama: mi papá, mi mamá, mi hermano y yo, con en los viejos tiempos, solamente que ahora todos tenemos el aspecto y la edad actual. Estamos en una especie de vacaciones, fuera de la ciudad, en un hotel o algo así.
Hemos llegado hasta allá en avión, manejado por mi papá, quien estuvo despierto durante toda la noche porque el vuelo duró muchas horas. No ha dormido nada y tiene cara de agotado.
Mi mamá y mi hermano parecen no tener ninguna preocupación al respecto. Están contentos en la cama y parece que ven televisión.
Yo, en cambio, abrazo a mi papá, le pregunto cómo se siente, porque sé que tiene que regresar prácticamente de inmediato y eso significa que no podrá dormir de nuevo. A mí eso me causa mucho miedo y le pregunto si es posible que regrese al día siguiente, le digo que necesita descansar. Él dice que eso es imposible, que no puede postergar el regreso y que tiene que hacerlo en esas condiciones. Yo le pregunto si puede al menos poner el piloto automático en algunos tramos del vuelo, para que tenga oportunidad de dormirse un rato. Me contesta que no, porque de todos modos tiene que estar atento a la turbulencia que se presente en el camino y que además la misma turbulencia lo despertaría.
Tiene cara de preocupado y yo estoy todavía más. Lo abrazo. Él está desnudo del torso. Lo abrazo fuerte y me pongo encima de él, para abrazarlo más. Pongo mi cabeza en su pecho y siento su olor. Le insisto que no se vaya así, pero él no me hace caso en nada.
Mi mamá y mi hermano están completamente desatendidos del asunto y tampoco parece importarles que yo esté encima de mi papá, en una posición que a mí mismo me parece bastante sexual.

No hay comentarios: